Los pobres tienen más riesgos de ser obesos
PUBLICADO: 4 de marzo de
2004, a las
8:17 am (centro)
ACTUALIZADO: 18 de septiembre de
2006, a las
11:24 am (centro)
CUTLER, Calif. -- Iris Caballero trabaja largas horas como jornalera en una granja en California. Dada las características de su empleo, debería estaría delgada. Sin embargo, una de sus constantes batallas es el sobrepeso y la diabetes. Como tantas otras personas de escasos recursos, Iris Caballero tiene poco acceso a comidas saludables y está demostrado que este factor contribuye a la obesidad.
La clase trabajadora apenas tiene tiempo para cocinar, aún menos dinero para comprar productos frescos y un supermercado con una amplia variedad de alimentos suele estar fuera de su alcance. Según Adam Drewnowski, profesor de epidemología de la Universidad de Washington, les una falacia pensar que se pueden sustituir fácilmente la comida rápida y los refrescos por platos caseros, frutas y vegetales.Aunque siempre se ha asociado el sobrepeso con el exceso de comida, los estudios más recientes indican que las personas que más han aumentado de peso en la última década son aquellas con un bajo nivel de vida.El profesor Drewnowski señala: “Hasta ahora el mensaje ha sido tachar de ignorantes a aquellos que no elegir bien y olvidamos que se trata de personas con poca capacidad de elección por sus limitaciones económicas y de tiempo.” Iris Caballero, consciente de estas limitaciones, aprovecha la época de recolección en su trabajo para llevar a su hogar uvas y naranjas. Para ella y su familia es una época de bonanza económica y con posibilidades de mejorar su dieta. En cambio, cuando llega el invierno alimenta a su esposo y sus hijos con los productos más baratos del mercado: papas, pan y tortillas.El caso de Iris Caballero no es aislado y cada vez son más las personas que se alimentan con dietas altas en carbohidratos. Desafortunadamente, la mayoría de los programas públicos de nutrición no informan al respecto y los pobres sufren cada vez más de diabetes y obesidad: Dos padecimientos que han alcanzado dimensiones de epidemia en los últimos años.
La clase trabajadora apenas tiene tiempo para cocinar, aún menos dinero para comprar productos frescos y un supermercado con una amplia variedad de alimentos suele estar fuera de su alcance. Según Adam Drewnowski, profesor de epidemología de la Universidad de Washington, les una falacia pensar que se pueden sustituir fácilmente la comida rápida y los refrescos por platos caseros, frutas y vegetales.Aunque siempre se ha asociado el sobrepeso con el exceso de comida, los estudios más recientes indican que las personas que más han aumentado de peso en la última década son aquellas con un bajo nivel de vida.El profesor Drewnowski señala: “Hasta ahora el mensaje ha sido tachar de ignorantes a aquellos que no elegir bien y olvidamos que se trata de personas con poca capacidad de elección por sus limitaciones económicas y de tiempo.” Iris Caballero, consciente de estas limitaciones, aprovecha la época de recolección en su trabajo para llevar a su hogar uvas y naranjas. Para ella y su familia es una época de bonanza económica y con posibilidades de mejorar su dieta. En cambio, cuando llega el invierno alimenta a su esposo y sus hijos con los productos más baratos del mercado: papas, pan y tortillas.El caso de Iris Caballero no es aislado y cada vez son más las personas que se alimentan con dietas altas en carbohidratos. Desafortunadamente, la mayoría de los programas públicos de nutrición no informan al respecto y los pobres sufren cada vez más de diabetes y obesidad: Dos padecimientos que han alcanzado dimensiones de epidemia en los últimos años. Derechos Reservados © por Telemundo51.com. The Associated Press ha contribuido a este reporte. Este material no puede ser publicado, transferido, reproducido o redistribuido.
