Político se "tuerce" y lo felicitan

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    AP

    AUSTIN- Rara vez el gobernador de Texas, el procurador general, el contralor estatal y el titular de la Cámara de Representantes vuelcan elogios sobre un legislador nuevo. Pero eso es exactamente lo que ocurre cuando un representante estatal hispano se hace republicano en momentos en que el partido considera que su dominio está en peligro.

    El gobernador Rick Perry felicitó al representante J.M. Lozano, de Harlingen, por anteponer sus convicciones a la lealtad partidista. El procurador general Greg Abbott prometió el apoyo del Partido Republicano a Lozano y a todos los hispanos que quieran incorporarse al partido que pone a Dios por encima del gobierno.

    Perry no ocultó el motivo de su apoyo. "Para que la mayoría republicana siga creciendo y expandiéndose, necesitamos una nueva generación que dé un paso adelante. Necesitamos esas caras nuevas de las comunidades en las que nuestro partido ha tenido bajo rendimiento", explicó el gobernador el jueves. "En particular, necesitamos esos líderes hispanos que porten la bandera del partido".

    Pero si los antecedentes y el ambiente político actual son un indicio válido, los republicanos de las bases son menos amistosos hacia los recién llegados que los altos funcionarios.

    Lozano sigue los pasos del representante Aaron Peña, otro hispano del Valle del Río Grande que cambió de partido el año pasado. Peña se desempeñó por cuatro períodos como demócrata antes de cambiar de bando, y una vez dentro del grupo republicano se mantuvo fiel a sus posiciones políticas relativamente moderadas.

    Pero el primer año de Peña como republicano también fue un año de la redistribución de los distritos electorales. Sus colegas republicanos lo situaron en un distrito donde tenía pocas oportunidades de ganar. Escogió no volver a postularse, pero sigue fiel a su nuevo partido.

    Los legisladores republicanos trazaron un distrito más propicio para el republicano John Garza, de San Antonio. Pero un tribunal federal modificó su distrito situándolo en una puja electoral más favorable a los demócratas. Es previsible que tenga dificultades para ser reelegido.

    El cambio de Lozano se produjo después que vio que el nuevo distrito 43 votó por los republicanos a nivel presidencial en el pasado, pero optó por los candidatos no presidenciales demócratas. Esto podría ayudarle en la elección general, pero primero debe sobrevivir la competencia que le plantean Bill Wilson, arquitecto de Portland y donante republicano, y el ex alcalde de Ingleside, Willie Vaden.

    Ni falta hace decir que los demócratas atacarán a Lozano, especialmente después que aceptó 147.000 dólares de los donantes Steve Mostyn y el grupo Tejanos por la Reforma del Seguro. Pero algunos demócratas hispanos pronostican que no llegará a la elección general.

    "Los republicanos hispanos tienen el mayor índice de desgaste de todo grupo en el ciclo actual de la legislatura", observó el representante Trey Martínez Fischer, un demócrata que dirige la asamblea legislativa mexicana-estadounidense. "De seis republicanos hispanos, solamente uno podría estar de vuelta en la próxima sesión. Esta tasa de pérdida es prueba positiva de que los hispanos de Texas enfrentan obstáculos significativos para progresar en el partido republicano texano".