Merkel busca aliados tras victoria

Merkel obtuvo el domingo su mejor resultado en 23 años pero no logró una mayoría abosulta en la cámara baja.

Merkel busca aliados tras victoria
Crédito: Getty Images
Por TELEMUNDO NUEVA YORK 22 de agosto de 2014

NUEVA YORK -La canciller Angela Merkel obtuvo una aplastante victoria en las elecciones de Alemania, pero aún debe enfrentar la delicada labor de formar un gobierno de coalición.


Merkel y altos funcionarios de su partido se reunieron el lunes para discutir estrategias para acercarse a sus rivales de centro-izquierda, a los que necesitan para formar un gobierno.


El bloque Unión de Merkel (Unión Cristianodemócrata/Unión Socialcristiana de Baviera) obtuvo el domingo su mejor resultado en 23 años para ponerla en curso de un tercer mandato al conseguir 41.5% de los votos y quedarse a solo cinco escaños de una mayoría absoluta en la cámara baja. Pero los anteriores socios de Merkel en la coalición quedaron fuera del Parlamento.


Merkel podría terminar dirigiendo un gobierno de "gran coalición" con los Socialdemócratas del derrotado adversario Peer Steinbrueck -reviviendo una alianza que gobernó Alemania en su primer mandato- o, menos probable, con los Verdes.


"Tenemos dos posibilidades: los Socialdemócratas o los Verdes", dijo Volker Kauder, líder del grupo parlamentario de la Unión, a la televisora pública ARD. "Determinaremos en nuestros comités cómo llevaremos las negociaciones".


"Le daremos a nuestro país un gobierno fuerte", agregó Kauder antes de partir a las pláticas.


Los mercados tuvieron una reacción tibia a los resultados electorales. El índice DAX bajaba 0.1% a 8,663.


"La formación de un gobierno no es sencilla", dijo Peter Schaffrik, analista de RBC Capital Markets. "Si toma demasiado tiempo, los mercados podrían ponerse nerviosos, en particular por los importantes temas europeos a negociar".


Los socios de la anterior coalición gobernante de Merkel, el Partido Democrático Liberal, de tendencia pro empresarial, obtuvieron apenas 4.8% de la votación, debajo del 5% necesario para conseguir bancas en el parlamento por primera vez en la historia de Alemania desde la Segunda Guerra Mundial, un precio pagado por las frecuentes disputas dentro del gobierno y por su fracaso para asegurar los recortes de impuestos que prometieron antes de asociarse con la canciller hace cuatro años.