La vida en Grapevine vuelve a la normalidad

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    Después de cuatro días de estar prófugo de la justicia y aterrorizar a los habitantes de Grapevine, Alberto Morales fue baleado a manos de policías.

    “Oficiales rodearon a Morales”, dijo el Sargento Robert Eberling. “Le dieron ordenes que se rindiera. No lo hizo, no quiso enseñar sus manos, las mantuvo ocultas y cuando Morales arremetió contra los oficiales, le dispararon temiendo por su seguridad”.

    Los oficiales estaban preocupados porque creían que estaba armado con palos que él hizo. “El era muy hábil y astuto en cuanto a la fabricación de armas improvisadas en el interior de la cárcel”. Dijo Eberling.

    Un portavoz de la policía de Grapevine dijo que el oficial que le disparó a Morales, junto con otros alguaciles, están bien, pero se encuentran en salida administrativa, la cual es un procedimiento normal cuando un oficial le dispara a alguien.

    Muchos de los habitantes de Grapevine dejaron de caminar por las calles mientras el fugitivo estaba desaparecido. Pero ahora, las cosas están regresando a la normalidad.

    “Me siento bien de salir a la calle sabiendo que ya no está rondando por las noches”. Dijo Shelby Bishop, habitante de Grapevine. “Me siento mucho más segura y no me tengo que preocupar. Bueno, todavía hay gente por la cual preocuparse, pero no como un prisionero”.

    La investigación del caso de Morales continúa.