Perry no tiene remordimientos

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    WALTERBORO- El aspirante presidencial republicano y gobernador de Texas Rick Perry se negó el jueves a retractarse de sus comentarios despectivos sobre el historial empresarial de su rival Mitt Romney, al afirmar que para el Partido Republicano es mejor ventilar esas preocupaciones ahora que permitir que los demócratas exploten el tema en la recta final de la campaña.

    A pesar de que bajó el tono de la retórica de campaña sobre Romney y su trabajo en la firma de capital privado Bain Capital, Perry dijo a The Associated Press que él cree que criticar las prácticas empresariales de Bain "ha penetrado" en Carolina del Sur. La tasa de desempleo del estado, 9,9% en noviembre, es superior al promedio nacional.

    "Si se trata de un candidato deficiente, debido a esas prácticas, tenemos que hablar de eso ahora", dijo Perry. "Les puedo prometer, esto no era algo de lo que no se fuera a hablar. Creo que es mejor que hablemos de eso ahora, en enero, en lugar de (hacerlo) en septiembre".

    El gobernador de Texas ha sufrido un retroceso entre los conservadores que vieron su descripción del "capitalismo buitre" como una afrenta a los valores del libre mercado. Horas antes, un prominente simpatizante de Perry cambió su lealtad hacia Romney por ese asunto.

    El ejecutivo de fondos de inversión y gran donante del Partido Republicano Barry Wynn dijo a The Associated Press que abandonaba el redil de Perry para respaldar al ex gobernador de Massachusetts. Wynn dijo que los ataques de Perry contra la época de Romney al frente de Bain habían cruzado la línea.

    "He estado luchando por esta causa la mayor parte de mi vida", dijo Wynn. "Es como arañar la pizarra. Es irritante escuchar ese tipo de ataques".

    Mientras caminaba por las calles de Summerville, Perry lo escuchó también por parte de los votantes.

    Barbara Schimp llevó al candidato a un lado para decirle que desista del ataque a Bain. Ella le dijo a Perry, a quien apoya, que sonaba como si estuviera en contra de los negocios.

    "Entendido", le dijo Perry con un guiño.

    Schimp, una ex paramédica que se mudó al sur el año pasado desde Michigan, le dijo a un periodista que ella sabe que Perry es favorable a las empresas, pero el foco sobre Bain "lo hace sonar como si estuviera en contra".

    Perry está desesperado por un sólido desempeño en las primarias de Carolina del Sur el 21 de enero para mantener con vida sus aspiraciones presidenciales. El gobernador de Texas terminó en los últimos lugares en las votaciones en Iowa y Nueva Hampshire.

    Cuando se le preguntó si se comprometería a llevar su campaña a Florida sin importar como le vaya en Carolina del Sur, Perry dijo a la AP: "Estoy comprometido a ir allí y hablar con esas personas".