Cómo tener sexo tras un infarto

Después de sufrirlo, la persona puede reanudar una vida sexual similar a la que tenía antes, siempre que su estado sea estable.

Cómo tener sexo tras un infarto
Crédito: Shutterstock
Por EFE 24 de agosto de 2014

Después de sufrir un ataque cardiaco la persona puede reanudar una vida sexual similar a la que tenía antes, siempre que su estado sea estable. El principal obstáculo son los miedos y las dudas, que se disipan hablando con el médico.
¿Puedo morir durante el acto sexual después de haber sufrido un ataque cardiaco? Este es, de forma cruda y descarnada, el principal interrogante que se plantean quienes han sufrido un infarto de miocardio y se disponen a retomar su vida de pareja. Después del susto pervive el temor.
"Tras sufrir un infarto de miocardio el paciente cardiaco se replantea todos los quehaceres cotidianos y sus posibles secuelas, entre ellos algunas preguntas y temores sobre su vida sexual", explica el doctor Javier Andrés Novales, coordinador de Cardiología de los hospitales San Eloy (Barakaldo), y San Juan de Dios (Santurtzi), en España.
“Para encontrar soluciones positivas es necesario despojarse de todos los tabúes o de la vergüenza que se pueda experimentar al consultar estos temas con el médico o el psicólogo”, aconseja este cardiólogo.
De acuerdo a este especialista “la ausencia de actividad sexual en la pareja tras un infarto de miocardio puede ser consecuencia del miedo a la muerte durante el coito, aunque en realidad, los casos de fallecimiento durante el acto sexual ocurren en un porcentaje muy bajo".
Desde la Fundación Española del Corazón, FEC, (www.fundaciondelcorazon.com) recuerdan que en un estudio de referencia, sobre 5,559 casos de muerte repentina por causas no traumáticas, solo 34 de ellos se produjeron durante el coito por un fallo cardiaco.
Según este estudio publicado en Japón (http://www.ncbi.nlm.nih.gov) en 27 de esas 34 relaciones, la persona fallecida estaba realizando el acto sexual con una pareja distinta de la habitual. Indudablemente, factores externos influyeron de forma significativa en el desenlace según los expertos, como podrían ser nerviosismo, mayor excitación, sentimientos de culpa, necesidad de quedar bien, etc.
Otros estudios, basados en autopsias, que se pueden ver en la mencionada web informan sobre unas tasas similarmente bajas, inferiores al uno por ciento, de muerte súbita relacionadas con la actividad sexual.
Para el doctor Novales “los miedos y ansiedades que surgen con más frecuencia respecto a la vida sexual se refieren al esfuerzo físico que requiere esta actividad, ya que el paciente suele tener miedo a que el coito suponga un riesgo importante para su corazón".