Denuncia que grillete le da descargas eléctricas

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    Telemundo Houston
    La mujer lleva el grillete de Inmigración en su pierna y no debe quitárselo aún cuando se ducha.

    Una inmigrante salvadoreña asegura que el grillete electrónico de monitoreo que le colocó Inmigración, le aplica descargas eléctricas de manera intermitente, lo que ha convertido a su vida en una pesadilla.

    La mujer, junto a su esposo y sus dos hijos, residen en Houston desde que llegaron provenientes de El Salvador, de manera indocumentada, a fines de julio pasado.

    Según relató la inmigrante, mientras vivían en la ciudad de San Salvador, fue testigo de un asesinato a manos de una de las pandillas más feroces por lo que se vio obligada a abandonar el país junto a su familia. En el horrendo hecho, recibió dos balazos.

    Denuncia que grillete de inmigración le da descargas eléctricas

    Denuncia que grillete de inmigración le da descargas eléctricas
    Una inmigrante salvadoreña asegura que el grillete electrónico de monitoreo que lleva en su tobillo le aplica descargas de manera intermitente. (Publicado miércoles 30 de septiembre de 2015)

    Tras pasar hambre y hasta enfermedades, la familia llegó a EEUU pero fue arrestada por las autoridades de Inmigración, quienes les colocaron un grillete eléctrónico de monitoreo a ambos una vez que salieron en libertad tras una audiencia con un juez.

    Al poco tiempo, la mujer dice que comenzó a sentir fuertes descargas eléctricas provenientes del aparato que debe llevar casi todo el tiempo, en uno de sus tobillos. Ni se les está permitido quitárselo en el baño, mientras se duchan.

    'A veces no me lo quiero ni poner porque me da miedo', dice la inmigrante, quien junto a su esposo, pidió reserva de su identidad.

    La mujer dijo que cuando avisaron a Inmigración de la situación, les recomendaron visitar a un médico para que firme un documento.

    No obstante, la familia se siente agradecida porque al menos, ya no siente tanta inseguridad. Invirtieron un total de $14,000 para venir a EEUU, vendiendo todas sus pertenencias, incluida su vivienda.

    'Nunca nos esperamos esto', dice el hombre, visiblemente dolorido.