Gobernador Duarte: “la verdad nos hará libres”

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    El gobernador Javier Cuello, de Veracruz, declararó por el caso de la masacre en la Ciudad de México.

    El gobernador veracruzano, Javier Duarte, rindió el martes declaración como testigo en el caso del multihomicidio ocurrido el 31 de julio en la Ciudad de México en el que fueron asesinados un periodista, una activista y otras tres mujeres.

    Según informó la fiscalía de la capital en un comunicado, policías investigadores se trasladaron a la ciudad de Xalapa en Veracruz a tomar la declaración de Duarte.

    Desde que este funcionario llegó al poder en 2010, 13 periodistas que trabajaban en este estado del oriente de México han sido asesinados y otros tres están desaparecidos, según el Comité para la Protección de los Periodistas, un organismo no gubernamental con sede en Nueva York.

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    Nadie ha demostrado que el gobernador tenga algún vínculo con la violencia contra la prensa, pero Duarte ha sido criticado por el ambiente negativo en su estado para el ejercicio periodístico. Por ejemplo, ha dicho que algunos periodistas están relacionados con el crimen organizado y ha encarcelado a blogueros.

    En una nota de prensa, el gobernador indicó que durante el interrogatorio se deslindó "totalmente de los acontecimientos ocurridos el 31 de julio en Ciudad de México" y añadió que, aunque no cree en privilegios por el hecho de tener un cargo público, tampoco cree "en los linchamientos públicos que lejos de crear valor, alejan de la verdad y encubren a los verdaderos culpables".

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    Además de contestar a las preguntas de la fiscalía de la capital, el gobernador respondió a las enviadas por Darío Ramírez, presidente de la Asociación Proderechos de los Periodistas, así como por el organismo activista Artículo 19 y representantes de la familia del fotorreportero asesinado Rubén Espinosa, quien había huido de Veracruz a la Ciudad de México tras sufrir amenazas.

    Duarte cerró su comunicado con la frase "la verdad nos hará libres". Sin embargo, la mayoría de los casos de los periodistas asesinados en su estado no han sido esclarecidos.

    El 31 de julio fueron asesinadas cinco personas en un barrio de clase media de la Ciudad de México: Espinosa, la activista política Nadia Vera, que había vivido también en Veracruz, y tres mujeres más, dos de ellas mexicanas y la otra colombiana.

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    Vera había sido muy crítica con el gobierno de Duarte, denunció acoso, allanamiento de su domicilio y en varias entrevistas le responsabilizaba de cualquier cosa que pudiera pasarle.

    La fiscalía de la capital ha detenido a una persona como presunto responsable de los hechos, un hombre cuyas huellas se hallaron en el apartamento donde se cometió el crimen y que tenía antecedentes penales por violación. Además, busca a dos individuos más que fueron grabados cuando salían del edificio en el que se cometió el multihomicidio.

    De acuerdo a la información oficial, las cinco víctimas estaban atadas de pies y manos y tenían un tiro de gracia.

    Según dijo uno de los abogados de Vera, Héctor Pérez Rivera, a The Associated Press, aunque las autoridades hablaron en un primer momento de que el móvil podría ser un robo, esa opción está descartada.

    "Fue un homicidio organizado o profesional", afirmó. Asimismo, señaló que "en el expediente no hay elementos para descartar el móvil político".

    Darío Ramírez, de Artículo 19, coincidió en que esa hipótesis "no se ha caído" y confío en que la declaración de Duarte sirva para investigar más a fondo el trabajo de Espinosa en Veracruz y si esa labor tuvo algo que ver con su asesinato.

    La fiscalía de la capital dijo mantener abiertas todas las líneas de investigación. Pérez Rivera reconoce que se activaron los protocolos para casos de feminicidios, puesto que una de las mujeres presentaba muestras de agresión sexual, pero dice que "falta mucho por hacer para investigar a fondo la parte del móvil político".