Momento decisivo para la reforma

Eduardo Carrasco arroja su punto de vista sobre el caldo del cultivo que existe para que esta vez, la reforma migratoria sea un hecho.

WASHINGTON - JULY 28: Dozens of U.S.-born children from across the country traveled to the White House with their undocumented parents to march and demonstrate against recent deportations July 28, 2010 in Washington, DC. Organized by CASA de Maryland, Familias Latinas Unidas, and other organizations, marchers describing themselves as "Obama Orphans," or children whose parents have been deported, called on President Barack Obama to keep his campaign promise of comprehensive immigration reform. (Photo by Chip Somodevilla/Getty Images)
WASHINGTON - JULY 28: Dozens of U.S.-born children from across the country traveled to the White House with their undocumented parents to march and demonstrate against recent deportations July 28, 2010 in Washington, DC. Organized by CASA de Maryland, Familias Latinas Unidas, and other organizations, marchers describing themselves as "Obama Orphans," or children whose parents have been deported, called on President Barack Obama to keep his campaign promise of comprehensive immigration reform. (Photo by Chip Somodevilla/Getty Images)
Crédito: Getty Images
Por Eduardo Carrasco 21 de agosto de 2014

La nación fue testigo del poder de la democracia en acción. Un extraordinario número de votantes, incluyendo un número récord de electores latinos, asiáticos y nuevos votantes, acudieron a las urnas para exigir soluciones prácticas para empujen esta gran nación hacia adelante
El mensaje fue claro: el presidente Obama debe cumplir su promesa de campaña y trabajar con los líderes del Congreso para crear un sistema migratorio con sentido común, que trate a todas las personas con dignidad. Y los republicanos deben reemplazar el extremismo con el pragmatismo en materia de inmigración, proponiendo soluciones prácticas que creen un camino hacia la ciudadanía para los que aspiran a vivir y trabajar en este país.
Como dijo el analista político de CNN, David Gergen:" El que gane, tendrá que hacer una reforma migratoria. Los demócratas porque la quieren y los republicanos porque la necesitan".
Ahora el presidente Obama puede buscar a una alianza con líderes conservadores que están sentando las bases para un apoyo bipartidista a la reforma migratoria.
Grover Norquist, por ejemplo, es un influyente conservador, tiene un enfoque con bastante sentido común en materia de inmigración. Recientemente dijo:
"Para encaminar el futuro de Estados Unidos como potencia económica, el tema más importante es la inmigración. No solo es bueno para atraer inmigrantes a EE.UU y ofrecerle una opción viable para el futuro de los que ya están acá; sino que es bueno como política".
Jeb Bush, exgobernador de Florida y hermano del presidente George W. Bush ha escrito un libro con Clint Bolick del Hoover Institution, de próxima aparición, titulado: "Immigration Wars: Forgin an American Solution" ( Las Guerras de Inmigración: Buscando una solución americana ). En el escribe: "En cuanto a los inmigrantes indocumentados en EE. UU. Creemos que ellos deberían pagar una multa para obtener su residencia permanente, siempre y cuando hayan obedecidos las leyes de nuestro país. Y sus hijos se merecen la oportunidad de tener un camino hacia la ciudadanía.
Finalmente, nuestras leyes de inmigración son tan engorrosas y contradictorias que necesitan reinscribirse. El sistema debería orientarse de acuerdo a las demandas económicas del país y las personas respetuosas de nuestras las leyes deberían poder compartir el sueño americano"
Lo cierto es que los cambios demográficos han alterado el panorama político y al ignorar al segmento electoral de mayor crecimiento en el país -los hispanos- los republicanos sólo seguirán cavando su propia tumba política.
Es pues el momento decisivo para que ambos partidos trabajen en una poderosa alianza bipartidista que ofrezca soluciones pragmáticas de inmigración entre el presidente Obama y el Congreso.