Lo que prometen los candidatos

Ante unas elecciones tan reñidas como las del próximo mes de noviembre, Eduardo Carrasco analiza las promesas de ambos candidatos sobre el tema migratorio.

Lo que prometen los candidatos
Crédito: Getty Images
Por Eduardo Carrasco 25 de julio de 2014

Durante las presentaciones de los candidatos presidenciales en Florida se plantearon diversas propuestas sobre sus planes para resolver el problema migratorio.


Hasta que se consiga la regularización de los indocumentados el presidente Obama propuso excluir de las deportaciones - las cuales este año han aumentado aun más - a los jóvenes que estudian o trabajan en Estados Unidos .


El presidente por su parte reconoció la incapacidad de su gobierno para aprobar leyes de inmigración y afirmó que fue la mayor deuda de sus cuatro años en el cargo, pero culpó a los legisladores republicanos por interponerse.


Obama dijo durante la entrevista de Jorge Ramos en Univision que, pese a las divisiones en Washington, una fuerte presión popular podría allanar el camino para la aprobación de la reforma inmigratoria.


La mayoría de votantes latinos apoyan a Obama con la esperanza de que un segundo mandato le permita cumplir con su promesa de realizar la reforma migratoria. Sin embargo los electores deberán, asimismo, darle la mayoría en el senado y el congreso para allanarle el camino al presidente en su proyecto migratorio.


Mitt Romney, por su parte, aseguró que "la comunidad hispana sufre un nivel de desempleo del 10 por ciento, dos puntos por encima de la media nacional, y uno de cada cuatro hispanos vive bajo el nivel de la pobreza", recordó. "Creo que las políticas del presidente tenían buenas intenciones, pero no han funcionado. Yo no quiero redistribuir la riqueza, quiero crear riqueza".


El candidato se enfrentó a las preguntas más duras al entrar en el terreno de la inmigración. Los periodistas insistieron varias veces para obligarle a responder de manera concreta. Cuando le preguntaron por su defensa de las deportaciones, Romney respondió que "la gente decide por sí misma si quiere abandonar este país. La inmigración legal es necesaria para nosotros". También defendió la ley de inmigración de Arizona "por su propuesta para verificar que todos los empleados tienen permiso de trabajo en este país". El ex gobernador no quiso dar garantías a los "soñadores": "Yo no voy a ir por ahí deportando a gente", dijo.


Romney ha cambiado su posición sobre su política migratoria a través del tiempo. Primero apoyó la propuesta por una reforma migratoria del presidente George W. Bush, la cual dicho sea de paso, fue bloqueada por los republicanos en el congreso. Después, cuando se lanzó a la candidatura presidencial cambió radicalmente de posición para conseguir el voto de los conservadores que piden leyes más duras contra los inmigrantes indocumentados .


Romney, por su parte, ha abogado por lo que llama la "autodeportación" de ilegales, lo que desató la ira de los latinos.


Obama confronta el reto de tener que repetir su victoria del 2008 para cumplir con hacer una reforma migratoria y Romney tendría que convencer a los electores latinos que su gobierno les va garantizar una reforma, respetar la Acción Diferida que ejecutó el actual gobierno y definir la situación del Dream Act. Pero, lamentablemente para él, quedan muy pocas semanas par las elecciones y su credibilidad entre los latinos es muy baja, porque a lo largo de su campaña arremetió con todo el arsenal de amenazas e insultos a la comunidad latina, que sus asesores de la extrema derecha pusieron a su disposión.


La desición final estará manos de los latinos en noviembre.