Asesinando al Buen Samaritano
Creció entre pandillas y era heredero de un padre pandillero también, hasta que un día a su mamá se le ocurrió sacarlo de su estado natal y llevarlo a vivir a Los Ángeles.Recién llegado, un amigo discapacitado, lo invita a una fiesta donde sin siquiera suponerlo, le esperaba la muerte.El padre pandillero de marca mayor, habla con Sin Fronteras en exclusiva y le cuenta por qué no fué pura casualidad la muerte de su hijo.Guadalupe Vicón nos trae la historia.








