Regreso al pasado
Todo parecía indicar que el asesinato de un jovencito de 12 años que jugaba en una piscina privada, iba a quedar impune.Pasaron 31 años y solo con una llamada anónima se pudo encontrar a la mujer que por un acto de ira supuestamente mató al niño que se bañaba alegremente con otros de su misma edad en la alberca de un edificio donde ella era la manejadora.Ahora con 85 años de edad, la supuesta asesina tiene que enfrentar a la justicia, y demostrar que el tiro que recibió el jovencito en la nuca, se disparó solo.Liliana Marín nos trae una entrevista exclusiva para Sin Fronteras.








