Política, la Casa Blanca y el Congreso

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El muro, prioridad republicana antes de ceder la Cámara Baja

El control demócrata de la Cámara de Representantes plantea dificultades para Trump.

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    Revelan plan para reunificar a menores con sus padres
    Getty Images
    Fotos de archivo. De izquierda a derecha, el líder mayoritario de la Cámara Baja, en la otro foto, dos niños miran a través de la barda fronteriza en Tijuana, México.

    El Congreso de Estados Unidos reanuda su actividad este martes en medio de un escenario político distinto.

    Los legisladores recién elegidos llegan a Washington D.C., los partidos eligen a su nuevo liderazgo y los congresistas se alistan para un sprint legislativo antes de que los demócratas asuman el control de la Cámara de Representantes.

    En los comicios de mitad de periodo de la semana pasada, los votantes le retiraron el control de la Cámara a los republicanos tras ocho años, creando una nueva dinámica política que supone un desafío para el presidente, Donald Trump, antes incluso de que el 116to Congreso eche a andar en enero.

    En su último acto, los republicanos intentarán financiar el muro fronterizo prometido por Trump, lo que podría provocar un cierre parcial del gobierno federal en cuestión de semanas.

    Los demócratas, envalentonados por el resultado de los comicios, no están por la labor de cooperar para sufragar el muro. En su lugar, presionarán para proteger la investigación del fiscal especial Robert Mueller del secretario de Justicia interino, Matt Whitaker, quien ha criticado la pesquisa sobre la interferencia de Rusia en las presidenciales de 2016.

    Las dos partes deben acordar un proyecto de ley de financiación federal para evitar el cierre parcial del gobierno a partir del 7 de diciembre.

    “Los demócratas de la Cámara de Representantes son cualquier cosa menos hombres de paja”, escribió el lunes la líder de la formación en la cámara baja, Nancy Pelosi, a sus colegas, añadiendo que “vuelan alto y se enorgullecen” de la mayor barrida demócrata en la Cámara desde la elección del Watergate en 1974. La formación se hizo con al menos 32 escaños, a falta de algunas carreras por determinar.

    “Tenemos una gran oportunidad, y por lo tanto una gran responsabilidad, para obtener resultados para el pueblo estadounidense”, añadió Pelosi. Los demócratas “necesitan estar unidos, encontrar un terreno común con los republicanos en nuestros compromisos legislativos y proteger nuestro terreno cuando debamos”.

    Con este telón de fondo, docenas de nuevos legisladores de la Cámara y un puñado de senadores debutantes participaron en una sesión de orientación.

    Se tomaron las fotos oficiales, conocieron a sus compañeros y participaron en la que podría ser la elección más complicada de sus incipientes carreras: elegir a su liderazgo.