Disminuyen a la mitad las especies marinas

    processing...

    BOLETÍN DE NOTICIAS

    Revelan planes del nuevo estadio de béisbol en Arlington
    EFE

    Un nuevo informe de WWF revela una alarmante disminución de la biodiversidad marina en las últimas décadas.

    Según el Informe del Planeta Vivo, Océanos de WWF, las poblaciones de vertebrados marinos han disminuido en un 49% entre 1970 y 2012.

    El estudio subraya la severa caída en las poblaciones de peces comerciales, como la pérdida del 74 por ciento de la familia de peces para consumo que incluye atunes, caballas y bonitos.

    Además del stock de peces, el informe muestra que más del 50% de arrecifes tropicales han perdido su capacidad de recuperación debido en gran parte al aumento de temperatura y acidificación de los mares.

    Adicionalmente el desarrollo turístico no planeado y otras actividades costeras han llevado a la destrucción del 20% de manglares y 29% de pastos marinos.

    Los arrecifes coralinos son el hogar de más del 25% de todas las especies marinas y proporcionan valiosos servicios económicos, sociales y culturales a unas 850 millones de personas.

    Por lo tanto, la pérdida de arrecifes coralinos sería catastrófica y de drásticas consecuencias para las comunidades.

    Según el informe, las mayores causas de estas tendencias decrecientes son las actividades humanas, principalmente la pesca excesiva, la destrucción del hábitat y el cambio climático.

    Aunque el informe pinta un panorama oscuro sobre la salud de los océanos, al mismo tiempo proporciona soluciones y oportunidades para cambiar el rumbo.

    El informe destaca la necesidad de proteger hábitats marinos críticos, administrar las poblaciones de peces de forma más sostenible, mejorar las prácticas pesqueras, y redirigir los flujos financieros para apoyar estas iniciativas altamente necesarias.

    "La buena noticia es que hay abundantes oportunidades para revertir las tendencias", expresó Brad Ack, vicepresidente de océanos en WWF.

    "Acabar con el mercado negro pesquero, proteger los arrecifes de coral, los manglares y otros hábitats marinos críticos y llegar a un acuerdo en París para reducir la contaminación de carbono, son todas de gran beneficio para el océano, la economía y las personas. Este es el momento para que Estados Unidos y otros líderes mundiales encabecen estas grandes oportunidades".

    A finales de este mes habrá una oportunidad inmediata para actuar a nivel internacional, cuando los líderes mundiales se reúnan en Nueva York para discutir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

    En dicha reunión, será crucial que los líderes políticos apoyen los objetivos con inversiones importantes y planes concretos de implementación a fin de enfrentar la destrucción del hábitat, la pesca ilegal, la sobreexplotación y la contaminación marina que ocasionan la degradación de nuestros océanos.

    "El océano es un recurso renovable que puede seguir proporcionando grandes beneficios a las generaciones futuras si manejamos las presiones de manera efectiva", manifestó Marco Lambertini, Director General de WWF Internacional.

    "Si vivimos dentro de los límites de la sostenibilidad, los océanos contribuirán a la seguridad alimentaria, los medios de subsistencia, las economías y los sistemas naturales".

    En Latinoamérica y el Caribe

    “Se está poniendo una presión sin precedentes sobre nuestros mares en Latinoamérica. Extraemos de ellos más atunes, jureles y sardinas de lo que es sostenible; afectamos complejos ecosistemas y paisajes marinos como son nuestros manglares y corales, y contaminamos sus aguas”, dijo Roberto Troya, director de WWF Latinoamérica y el Caribe.

    “Adicionalmente, el cambio climático, cuyas consecuencias ya las empezamos a sentir, podría modificar de manera profunda la dinámica de nuestros océanos, con graves consecuencias para la vida y la economía en nuestra región”.

    “Pero aún estamos a tiempo de revertir todo esto y devolverle la salud a nuestros mares. En Latinoamérica debemos asumir nuestra responsabilidad por acciones pasadas, ampliar la protección de zonas marinas y manejar a futuro nuestros recursos marinos bajo un enfoque de ecosistemas”, dijo Troya.